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S.O.S.EMUND S.O.S. para Emprendedores del Mundo

Sobre mí

Sofía Calle
Sofía Calle, fundadora de S.O.S.EMUND

Llevo más de 15 años viendo de cerca lo que cuesta sacar adelante un negocio

Soy Sofía Calle y llevo más de 15 años trabajando con negocios.

Por mis manos han pasado cientos de pequeñas empresas: tiendas, comercios, proyectos familiares y personas que cada mañana levantan la persiana sabiendo que llegar a final de mes no siempre está garantizado.

He visto cuánto cuesta abrirse paso en mercados cada vez más saturados. Cuánto trabajo hay detrás de un negocio pequeño. Cuántas veces su propietario es, al mismo tiempo, quien vende, compra, atiende, hace cuentas, responde mensajes, limpia, resuelve problemas y vuelve a empezar al día siguiente.

Por eso sé que cuando uno de esos negocios desaparece, rara vez desaparece solo una empresa.

Desaparece una fuente de ingresos. Un proyecto de vida. A veces, el sustento de toda una familia.

La pandemia me enseñó lo fácil que es quedarse solo cuando más ayuda necesitas

Durante la pandemia vi morir muchos negocios que quizá podrían haber tenido otra oportunidad.

No siempre fue porque no existieran ayudas.

A veces sus propietarios no sabían dónde encontrarlas, a quién recurrir o qué podían pedir. La información estaba dispersa, cambiaba constantemente y llegaba en un momento en el que bastante tenían ya con intentar sobrevivir ellos mismos.

¿Cómo te pones a buscar convocatorias, interpretar requisitos o pensar una estrategia para salvar tu negocio cuando no sabes siquiera qué va a ocurrir la semana siguiente?

Aquello se me quedó dentro.

Y después llegó la DANA de Valencia

Cuando vi lo ocurrido en Valencia, esa sensación volvió con mucha más fuerza.

Había personas agradecidas simplemente por seguir vivas, pero que, una vez pasado el primer impacto, empezaban a hacerse otra pregunta:

¿Y ahora cómo seguimos?

Muchas no habían perdido únicamente su negocio.

Habían perdido su casa. Habían perdido vehículos, maquinaria, mercancía y años de trabajo. Algunas habían perdido familiares o amigos.

Y además se encontraban con algo que llega después de la emergencia y de lo que se habla mucho menos: se habían quedado sin la forma de llevar el pan a casa.

Ahí entendí que una catástrofe no termina cuando baja el agua, deja de temblar la tierra o se apaga el fuego.

Para muchos pequeños negocios, ahí empieza otra emergencia.

Para mí esto también es personal

Vengo de una familia emprendedora.

Sé lo que significa que un negocio familiar no sea simplemente «una empresa», sino el trabajo de años, la tranquilidad económica de una familia y, muchas veces, una parte enorme de su identidad.

Y no puedo mirar a una persona intentando salvar su negocio después de una catástrofe sin pensar en los míos.

En mis padres, que con más de 70 años tuvieron que mudarse y volver a empezar de cero.

En mi hermano intentando mantener en pie su negocio de comidas rápidas.

En lo que sentiría si fueran ellos quienes hubieran perdido de un día para otro aquello que les permite vivir.

Pensarlo me duele.

Y probablemente esa sea una de las razones por las que S.O.S.EMUND terminó dejando de ser una idea para convertirse en algo que necesitaba poner en marcha.

No puedo evitar una catástrofe. Pero sí puedo hacer algo después.

Mi trabajo durante años ha consistido en ayudar a negocios a encontrar oportunidades, hacerse visibles y llegar a las personas que los están buscando.

Sé investigar. Sé ordenar información. Sé hacerla comprensible. Sé ayudar a que un negocio sea encontrado.

Y decidí empezar por ahí.

No tengo todas las respuestas y S.O.S.EMUND no pretende tenerlas.

Pero sí creo que podemos conseguir que una persona que acaba de verlo todo patas arriba tenga un lugar donde entender qué ayudas existen, dónde solicitarlas, cómo volver a hacerse visible y quién puede tenderle una mano.

Porque cuando alguien ya está luchando por reconstruir su vida, encontrar ayuda no debería convertirse en otro trabajo a tiempo completo.

Y porque detrás de cada negocio que consigue seguir hay algo más que una persiana abierta.

Hay familias, empleos, proveedores, clientes, calles y barrios que también continúan.

Eso es lo que quiero ayudar a sostener.

Y ojalá no tenga que hacerlo sola

S.O.S.EMUND empieza conmigo, pero no quiero que termine siendo un proyecto de una sola persona.

Quiero que poco a poco se convierta en una red de personas dispuestas a aportar lo que saben hacer: investigar una ayuda, verificar una información, contar la historia de un negocio, compartirla, darle visibilidad, conectar a alguien con quien puede ayudar o simplemente elegir comprarle cuando más lo necesita.

No hace falta tener mucho tiempo, dinero ni una gran audiencia para aportar.

Cada granito de arena cuenta cuando alguien está intentando volver a levantar lo que una catástrofe derribó.

Así que si algo de todo esto también te mueve, hay un lugar para ti en S.O.S.EMUND.

Porque podemos hacer mucho más cuando el tesón de quien decide seguir encuentra el sostén de quienes deciden no mirar hacia otro lado.

¿Te mueve? Escríbeme y échame una mano → +34 650 18 43 76 · Soy colombiana y vivo en España; por eso el prefijo es +34. Mis papás y mi hermano están en Colombia.